Los Lençóis Maranhenses también son una buena opción para quien gusta de aventura. En cualquier época del año, cabalgar o hacer trekking cruzando el Parque Nacional es una experiencia que difícilmente se borra de la memoria.
Para quien busca aventuras livianas, el boia cross en el Río Cardosa es una divertida opción. Ya los más audaces, pueden optar por el sobrevuelo panorámico en un monomotor y contemplar la inmensidad de los Lençóis con una visión única del encuentro de las dunas con el mar.
Boiacross: Con aguas cristalinas y cercado por buritizais, el Río Cardosa, próximo a Barreirinhas, es una más de las atracciones de los Lençóis. Ideal para relajarse apenas tomando baño o aprovechando para practicar el boia cross, una bajada divertida en el río lento, raso y cristalino. Tipo de aventura liviana, que garantiza una hora de pura diversión.
Trekking: Cruzar el Parque y enfrentar sus arenas, el sol y el calor, exige bastante preparación física. Los itinerarios disponibles pueden durar de 2 a 5 días, dependiendo del trayecto recorrido, e incluyen paradas en los pueblos del parque. Los paseos son iniciados de madrugada para evitar la exposición al sol más fuerte, que comienza cerca de las 10h. Una de las opciones es comenzar por Atins, parando en Baixa Grande, lo que equivale a seis horas de caminata. Seguir hasta Queimada dos Britos, cerca de 3h de caminata y, de madrugada o por la mañana siguiente, partir rumbo a Santo Amaro. Todo el trayecto de travesía es hecho entre dunas que pueden llegar hasta 40 metros de altura con sus curvas insinuantes y lagunas de aguas cristalinas y transparentes, con tonalidades que varían del azul al verde. La aventura, en un escenario tan raro, es una experiencia inigualable.
Sobrevuelo Panorámico: Sobrevolar el Parque Nacional dos Lençóis es una oportunidad única para hacer registros y emocionarse. Primero, se ve una inmensidad de arena, después las lagunas surgen con sus diferentes colores. En la época de la sequía, el mar de arena, muchas veces, asume tonos dorados y rosados reflejando la puesta de sol. Con una duración de 30 minutos, los vuelos, realizados en mono motores, deben ser agendados previamente con las agencias de receptivo.
